Artículos

Una idea

Cómo podríamos saber la trascendencia de una nueva perspectiva en nuestra relación con la realidad (o más comúnmente llamada “idea”) si las más innovadoras tardan años en madurar y estar listas para ser aceptadas por la sociedad como algo imprescindible, innegable y básico para desarrollar una acción y al mismo tiempo entender que esta idea no es la última respuesta sino parte del proceso de armado del rompecabezas del entendimiento del cosmos.

Micrologus es la idea de Guido d`Arezzo

Guido d’Arezzo es un ser humano que vivió entre los años 992 y 1050 (estimativamente) nació en la Toscana Italia y dedico su vida a alabar a Dios a través de la música. En el año 1000 la Iglesia católica controlaba el pensamiento, expresión y acción de todos quienes estaban dentro de los territorios del extinto Imperio Romano de Occidente caído 500 años antes. La realidad de Guido (obviamente pero necesario de expresar) era completamente distinta a la que vivimos hoy en día. Solo por nombrar una, hoy existen una variedad infinita de estilos musicales influenciados unos por otros y con acceso a ellos tan solo con un click. Guido, solo conoció el canto llano o también llamado canto Gregoriano en honor al papa Gregorio Magno, quien, ordenó por revelación divina recopilar y ordenar los cantos legados de los primeros cristianos y así decidir cuáles de ellos expresaban la “verdadera fe Cristiana”.

Antes de Micrologus existían dos formas de entregar la música de generación en generación.

La primera y más básica era la tradición oral, la cual trae implícito un gran problema. A modo de ejemplo cántale una melodía a un niño de 8 años (niños campesinos analfabetos formaban el coro en la edad media) y pídele que la repita exactamente igual en tempo, altura y duración después de 5 minutos de habérsela cantado. La segunda forma de distribución de música era aquella registrada en una primitiva forma de escritura, la cual como base y por ende deficiencia debías conocer lo que cantabas, teniendo más utilidad como ayuda de memoria (especie de tablatura para guitarra). Para convertirte en maestro de coro en la edad media, debías memorizar cientos de cantos, lo cual, les tardaba alrededor de 25 a 30 años con una esperanza de vida de 50. La evolución musical fue muy lenta.

Es a Guido d’Arezzo, a quien se le atribuye la idea de haber dibujado una línea roja sobre un papel y llamar a todos los símbolos sobre ella Fa, a los símbolos por encima de esta línea, Sol, y bajo ella Mi. Más arriba dibujo una segunda línea amarilla llamada Do y a los símbolos por encima de esta línea, Re. Entre la línea roja y la amarilla dibujo una tercera línea, a la que llamó, La, y al espacio entre esta línea y la amarilla lo llamo Si. Por ende podía escribir los sonidos Mi, Fa, Sol, La, Si, Do y Re.

Esta idea, que hoy para aquellos que están relacionados con el sistema de lecto-escritura musical es básico como sistema de lenguaje “musical universal”, genera una revolución cultural que perdura hasta el día de hoy. Gracias a esto, somos capaces de comunicarnos con cualquier sujeto capaz de identificar como mínimo alturas y rítmica en el pentagrama. Guido hizo de su coro el más importante de la época en Italia. Es de Guido d’Arezzo quien conocemos la primera idea musical y ser capaces interpretarla exactamente igual como él la concibió. Gracias a la simple idea de Guido, podemos viajar al pasado y escuchar y conectarnos con las ideas (obras musicales) de personas comunes y corrientes, igual que tú y yo, que lograron mediante la utilización de estos símbolos una forma de plasmar en un papel sus sentimientos más profundos y regalarnos grandes logros en el desarrollo de la especie humana utilizando uno de los más primitivos medios de expresión del alma. La música.

Comentar:

Comentarios: