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Beneficios de la Meditación

La meditación es la práctica de un estado de atención concentrada, cuyo foco puede ser interno (pensamiento o concentración en el “sí mismo”) como externo (profundización de temáticas existenciales).Generalmente se le atribuye la meditación al ámbito espiritual, ligándose a religiones y/o filosofías orientales como el hinduismo y budismo. Sin embargo, el acto de meditar debería ser una práctica dentro de la rutina diaria de todas las personas, debido al positivo impacto que tiene en aquellos que lo realizan.

Beneficios

1.- Siendo una de las enfermedades más recurrentes en el siglo XXI, la meditación es un método infalible que no sólo previene, sino también libera el estrés del organismo.

2.- Regula la presión sanguínea. Disminuye los niveles de lactato en la sangre, lo que provoca la baja de ansiedad. Reduce las molestias atribuidas a úlceras, problemas musculares y articulares. Aumenta los niveles de serotonina, por lo que mejora el humor.

3.- La meditación regularmente practicada mejora notablemente los niveles de concentración, estabilidad emocional y aumento notable de la creatividad.

4.- Para aquellos que busquen no sólo potenciar su desarrollo físico y mental, para muchas religiones y filosofías existenciales, la meditación es fundamental en la búsqueda de respuestas del ámbito existencial. Se dice que, en algunos tipos de meditación, se logran estados de consciencia y armonía universal que conectan a las personas a estados vibratorios superiores.

Existen muchos tipos de meditación, pero cada una tiene distinta finalidad, como la vipassana, sonido primordial, Zen, entre otras. En general todas tienen un “paso a paso” del cómo realizar una correcta meditación, el cual aquí indicaremos. Sin embargo, te sugerimos que busques aquel estilo de meditación que se ajuste a tus necesidades y/o búsqueda personal existencial.

Paso a paso

1.- Busque un lugar tranquilo donde realizar meditación, idealmente con poco ruido exterior.

2.- Siéntese de forma cómoda en una silla, no es necesaria la posición del Loto, la cual resulta muy incómoda para quienes se inician en la meditación.

3.- Cierre los ojos y respire profundamente. Al respirar realice el gesto contrario al de siempre. No expanda el tórax al inspirar, sino que debe “inflar el abdomen”, de esta forma la cavidad torácica esta relajada, y por ende, ingresa más oxígeno. Al expirar debe “hundir” el abdomen como quien “aprieta un tubo de pasta de dientes”.

4.- Concéntrese sólo en su respiración, no se esfuerce por “dejar de pensar”, vea los pensamientos como un espectador ausente, de apoco se irán disipando por sí solos.

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