Personajes

Disciplina, respeto y perseverancia: Kung Fu como estilo de vida

Mauricio Farías Castillo, Maestro 6º dan y representante para Chile del estilo de Kung Fu – Wai Kung Pai, acompañado de sus hijos Gonzalo e Ismael nos cuenta su historia.

Desde el origen del hombre ha existido la lucha, el paso del tiempo, el desarrollo de diversas culturas y actividades han creado disciplinas extraordinarias como el Kung Fu, el arte marcial chino reconocido por la mezcla de destreza física y principios filosóficos.

Esta disciplina, conocida a nivel mundial, también es practicada en la Provincia del Maipo y cuenta con una familia representante. Sí, leyeron bien, familia. Y es que el maestro de la Escuela Internacional Wai Kung Pai, Mauricio Farías, se vino a vivir a Linderos hace ya cinco años con su familia. Todos grandes representantes del Kung Fu en Chile.

Por muchos años el Maestro Farías ha trabajado en su propia escuela de Kung Fu ubicada en la comuna de La Florida, el lugar que además cuenta con gimnasio para deportistas de alto rendimiento ha sido todo un éxito y gran semillero de campeones nacionales e internacionales en las artes marciales. Pero no vino solo, trajo el Kung Fu con él.

¿Cómo comenzaste en la disciplina del Kung Fu y cómo nace la Escuela Wai Kung Pai?
Mi primera actividad como deportista fue el fútbol, jugaba en Universidad de Chile y por esas cosas de la vida tenía un primo que practicaba artes marciales, me empezó a enseñar y descubrí que tenía algunas cualidades. Me gustó la disciplina que tiene, me quedé en el Kung Fu y dejé el fútbol a la edad de 16 años. Empecé a competir y me fue bastante bien, competí a nivel nacional, fui a competir a los torneos sudamericanos de la Asociación USKA (United States Karate Alliance) en Buenos Aires, Argentina; que en ese tiempo organizaba el Gran Maestro Germán Bermudez Arancibia. Tuve un buen rendimiento y más me enamoré. Llegué a ser cinturón negro y fui descubriendo que en esta disciplina podía reunir el deporte con el entrenamiento y la pedagogía, que también es lo que me apasiona. El año 1998 tuve la oportunidad de comprar un terreno y formé el centro en La Florida que se transformó en un lugar muy concurrido y muy conocido. Hoy día el gimnasio cuenta con casi 100 alumnos solo en Kung Fu, esos fueron los inicios, desde ahí ya no hemos parado.

FAMILIA Y KUNG FU

Poder compartir los gustos y actividades con la familia sin duda es un regalo, que los hijos y los padres tengan pasiones iguales, es indescriptible. Esto es lo que le pasó a la familia de Mauricio Farías, donde padres e hijos comparten una vida ligada al deporte, en especial al Kung Fu.

¿Cómo es que tu familia se interesó en la misma disciplina?
Mi esposa fue alumna mía de la escuela, de a poco fuimos teniendo una relación y nos casamos en 1994. Ella era cinturón negro, fue campeona nacional y sudamericana. Cuando fueron naciendo nuestros hijos, de los cuatro, tres heredaron la pasión por esto. Daniela que hoy es kinesióloga, es cinturón negro 3° dan, también fue campeona nacional, sudamericana y ganó el mundial el año 2015; Gonzalo que es profesor de Educación Física, abrió una escuela en el Colegio Campanario en Buin, es 3° dan, ha desarrollado esta actividad desde que tenía cuatro años, ha ganado el mundial tres años y ahora va a su cuarto mundial; luego está Diego que juega fútbol y no tiene nada que ver con la actividad y el más chico Ismael, que está heredando los pasos de sus hermanos, ya es cinturón violeta y ha ganado el mundial dos años. Obviamente con todo ese apoyo familiar, es una labor de la familia, vamos a competir todos, viajamos todos al mundial, además, nosotros entendemos el proceso por lo tanto se les apoya desde el punto de vista de la nutrición y la alimentación. Es lindo porque compartimos muchas cosas, tenemos los mismos gustos, más o menos los mismos estilos de vida entonces es entretenido.

Además de los logros familiares, ¿Cuáles son tus principales logros deportivos? 
Fui campeón chileno aproximadamente cinco años, gané el sudamericano un año, lo que era muy difícil en ese tiempo, en ese tiempo  entrenábamos solos, teníamos un profesor que nos enseñaba artes marciales y la preparación física la hacíamos nosotros, muy mal obviamente, pero tuve la suerte de ganar un sudamericano, creo que esos dos logros fueron los más importantes. Clasifiqué al mundial cuando tenía 22 años, no pude ir, en ese tiempo viajar a Estados Unidos era muy difícil, no como ahora que hay muchas posibilidades para poder viajar. Creo que el logro más lindo fue que el maestro Germán Bermudez que es un chileno que tuvo mucho éxito en el mundo, (que se erradicó en Argentina) me eligiera como su discípulo y su representante para Chile. Con él llegué a este nivel. Hoy, ser su representante en Chile (quien ya falleció hace cuatro años) y tener una escuela como la que tengo ha sido son los logros deportivos más lindos que he tenido en esta actividad.

CONSOLIDADO EN LA PROVINCIA DEL MAIPO

Hace cinco años que Mauricio y su familia llegaron a vivir a Linderos, justo en el límite de Buin y Paine. Su esposa trabajaba en el Colegio Campanario y hace tiempo que tenía ganas de venirse a la zona, lejos de Santiago. Adquirió una parcela y se enamoró del estilo de vida y de los  vecinos, según sus palabras “No volvería a Santiago nunca más”.

¿Cuál es la proyección del Kung Fu en la zona?
Hay varios proyectos, la zona no tiene un gimnasio grande, no tiene un gimnasio fuerte. Hace mucho rato que los apoderados del Campanario me piden que abra un gimnasio acá, por eso nació el Kung Fu, pero no nos queremos quedar ahí. Queremos abrir una escuela, además del Campanario, de forma paralela, queremos tener un gimnasio acá y esas son las proyecciones con respecto a la actividad.

Gonzalo, ¿Cómo nace la idea de hacer esta Escuela de Kung Fu en la zona?
Siempre he hecho clases, partí desde los 15 años. Estudié educación física y mi proyecto de tesis buscaba demostrar como poder bajar los niveles de violencia en estudiantes con un taller de artes marciales, lo cual era difícil, ya que la gente piensa que al darle herramientas marciales a un niño
agresivo va a aumentar su violencia y va a pegar o a golpear mucho más. Lo llevé a un proyecto y lo presenté durante mi práctica y así se inició la escuela.

¿Cuál ha sido la recepción de la comunidad?
El arte marcial entrega diversos valores y disciplina, quizás otros deportes también lo hacen, pero acá es mucho más fuerte ya que incluye un estilo de vida, esto nos ha ayudado mucho ya que se nota un progreso. Tengo estudiantes de cuatro y cinco años, que han aprendido a tomarse el deporte como un estilo de vida y cada vez son más tranquilos. Además entienden que lo aprendido en la clase, se usa solo en la clase. Incluso algunos apoderados me preguntan si pueden practicar ellos en la casa con sus hijos ya que mis estudiantes entienden el significado y la responsabilidad que
conlleva aprender esta disciplina y ni siquiera lo comparten con sus padres.

¿Qué valores promueven a través de esta disciplina?
El respeto principalmente, al compañero, al maestro, a todo quien participa de la disciplina. Además el respeto no se pierde con rangos más altos. Es importante que nosotros los profesores, seamos capaces de respetar a nuestros estudiantes y demostrarles el valor que ellos tienen al participar de esto, no es respeto por miedo, es por cariño y confianza en el equipo, en el compañero. También la disciplina y la perseverancia. Para llegar a ser maestros hay que seguir en esto por años y dedicarle tiempo cada semana. No es fácil.

Y a ti Ismael ¿Te gusta practicar?
Me gusta mucho. Siempre en el colegio me molestan porque gano competencias y porque tengo una familia deportista. A veces me molesto mucho cuando pierdo, me saco el cinturón y lo tiro, pero ya me concentro más y no me enojo tanto. Invito a todos que se sumen, aunque sean grandes, es
entretenido.

¿Qué sientes al ver a tus hijos tan involucrados en esta disciplina Mauricio?
El orgullo más grande es darme cuenta que los valores del arte marcial lo pudieron volcar a la vida diaria, lo aprendieron en la familia pero ratificado acá. El valor de la lealtad, honestidad, perseverancia, el vencerse a sí mismo día a día, mis hijos lo tienen en su quehacer profesional. De mi hijo menor me di cuenta cómo cambió su actitud en el colegio, en la casa. Eso es lo que me produce más orgullo, que realmente se transformen en entes que colaboren en la sociedad con un granito de arena a hacer que esta sociedad sea mejor.

¿Invitación abierta a los que quieran sumarse a esta disciplina?
Absolutamente, aquí hay valores y trabajo en equipo. No hay edad ni barreras, solo hay que ser
perseverante.

Siempre abrazados, Mauricio y sus hijos cierran la entrevista dejando en claro la importancia de la familia en este deporte. Repletos de trofeos y  reconocimientos internacionales retoman el arduo entrenamiento que hoy los llevó a ser “Personajes” de la Provincia del Maipo.

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