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¿Quiénes fueron los maestros de Johann Sebastian Bach?

El límite, solo está en nuestra cabeza. Cuando abandonamos el concepto arcaico del bien y el mal aceptando inclusive que los momentos más duros y en las circunstancias más extrañas e inesperadas estamos aprendiendo. Yo soy mi mejor maestro. Todos tenemos el potencial de lograr la excelencia en el área que nos desenvolvemos siempre y cuando seamos honestos y dejemos de lado banalidades como el reconocimiento y la trascendencia. Tú y yo, no somos capaces de asimilar la relevancia de nuestra existencia.

Si no has escuchado el apellido Bach, estás en un grave problema.

Cuando le preguntaron al biólogo Lewis Thomas cual era el mensaje que la humanidad debía enviar al espacio su respuesta fue: “enviemos la colección completa de Johann Sebastian Bach, pero eso, sería presumir”.

Johann Sebastian Bach, es el miembro más destacado de la familia Bach, la que dominó Alemania y porque no decir Europa por casi 200 años, convirtiéndolos así en la dinastía musical más influyente que tenga registrada la cultura occidental.

Johann S. nació el 21 de marzo de 1685 en Eisenach, en la actual Turingia, en el ya extinto Sacro Imperio Romano Germánico. Es uno de los ocho hijos del matrimonio, bajo la religión Luterana, entre Johann Ambrosius Bach (1645 – 1695) y Maria Elisabetha Lämmerhirt (1644 – 1694). Su padre, un destacado intérprete en los instrumentos viola, violín y trompeta, es de quien se dice, que recibió sus primeras lecciones musicales, las cuales el pequeño Johann ponía en práctica en las incontables reuniones familiares, las que giraban en torno al traspaso de conocimiento, ya sea en nuevas técnicas de composición e interpretación y nuevas obras musicales provenientes de cada ciudad donde habitaba un Bach.

Gracias a la confabulación entre el contexto socio-histórico (familia, religión y sociedad) y las habilidades naturales para el entonces cantante Johann Sebastian, le fue inevitable convertirse en el músico más influyente de la historia de la humanidad; hasta el momento.

A los 10 años y tras la muerte de sus padres se muda con su hermano Johann Christoph Bach (1671 – 1721) quien se ganaba la vida como organista. Fue él quien le dio sus primeras clases de teclado y consiguió una beca en el instituto Luneburg donde estudió metódicamente las artes musicales, destacándose principalmente en la interpretación del órgano. Se dice que él podía tocar con sus pies lo que otros no podían tocar con su mano izquierda.

A los 18 años ya había conseguido su primer trabajo la iglesia Neue Kirche de Arnstadt, la que desde 1935 es llamada Bach Kirche en honor al compositor.

A los 20 años, Johann pide licencia para ausentarse un mes del trabajo y así poder viajar 320 km. para  aprender del maestro germano-danés Dietrich Buxtehude cómo expresar su sensibilidad  interna a través de un instrumento. Se quedó casi tres meses con él. Este acto de rebeldía le  trajo problemas con sus patrones quienes lo tildaron de terco y obstinado.

En ese entonces ser músico seguía siendo considerado un oficio, el cual, si eras productivo, te permitía codear con reyes y nobles. Oficio que no hacia la distinción entre compositor e intérprete.

Johann S. en vida se destacó más como intérprete, que como compositor. A los 28 años y gracias al trabajo que realizaba en la corte del duque Guillermo Ernesto de Sajonia-Weimar, Johann tuvo a maestros musicales que no conoció en persona pero sí sus obras, como por ejemplo al Italiano Antonio Vivaldi de quien aprendió los comienzos dramáticos. Su poder de análisis y síntesis resultó la mezcla perfecta para sacar lo mejor de instrumentos e instrumentistas.

Johann Sebastian Bach aceptó naturalmente e inclusive sin cuestionarse que él es el  resultado de la suma y resta de miles de millones de circunstancias azarosas, de amores y desamores, de días y de noches, de triunfos y derrotas para así convertirse en el máximo exponente musical del Barroco, desarrollando a niveles jamás vistos el contrapunto e influenciando profundamente a los períodos posteriores a él.

Sin la existencia de Johann Sebastian el Romanticismo, Clasicismo, Impresionismo, Ragtime, Metal y probablemente ni tú, ni yo seríamos los mismos.

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